Ya empiezan otra vez los exámenes y al ver a mis amigos de primeros semestres como corren de aquí por allá preocupados por sus exámenes se me vino a la cabeza recordar aquellos días en que yo hacía lo mismo.
Quería saludar a los estudiantes que están leyendo éste post, o sea a nadie, porque no están conectados a internet: están estudiando
.
Segurísimo. Los estudiantes duermen de día y estudian de noche.
En ésta época, prolifera la figura de los estudiantes (estudia-día-antes), que son personas muy características, de entrada:
- Tienes hora?
- No, no tengo hora! Tengo un examen!.
El típico estudiante se alimenta de pastillas, de tabaco y de café. Se la pasa todo el rato estudiando de fotocopias de cuadernos, porque él nunca va a clases o nunca a anota nada porque tiene una amiga que copia todo y además tiene mejor letra que él.
En ésta época se inunda nuevamente la biblioteca de la facultad con el fin de leer y comprender algo para su examen. Pero éste lugar es malísimo para estudiar, porque si eres una persona que tiene mucha gente conocida, a cada rato o cada que entra alguien a la biblio te saluda:
- cómo es?
- aquí estudiando, tengo examen.
- pues suerte en tu examen, chau
- chau
Y así sigues, y ya llevas media hora en la biblio y todavía no has pasado de la primera página...
Si ves a un estudiante, lo reconoces porque tiene los ojos rojos, como un drácula que no encuentra cuellos.
Ahora bien, cuando llega el examen, allí si que no todos son iguales:
Hay el que sólo lleva un lapicero en la mano. Y se la pasa mordisqueando la tapa de su lapicero, lo va mordiendo por los nervios y la ansiedad le hacen morder el tapón, hasta que el tapón coge las dimensiones como de un boquerón, un boquerón de plástico, chupado, todo de saliva que cae…
Está también el típico estudiante que pregunta a todo rato, tiene dudas sobre el examen, y el profesor siempre le vuelve a leer lo mismo que está en el examen y parece que con eso ya entendió. O sino el profesor siempre responde a las dudas de los estudiantes diciendo que justo ese día no sabe nada de su materia, que se le ha olvidado o algo por estilo.
En cambio, también está el típico estudiante todo repelente, tímido, “Hola, buenos días”, gafitas con esparadrapo en el medio, que lleva una batería de once lapices diferentes, se los pone todos bien puestos como si tuvieran que despegar…
Y también, al momento de entrar al examen todos quieren sentarse lo más cerca del más listo o la más lista de la materia. O cómo nosotros le decíamos: El Servidor y todos los demás los clientes que hacen peticiones sobre respuestas a las preguntas del examen.
Pero lo que sí, después del examen te sientes más aliviado no importa si has dado bien o mal, te has quitado un peso de encima y ha pasado la tensión que existe en pleno examen.
Sin duda que se pueden recordar más cosas de los días de estudiantes (estudia-día-antes).
Espero que todos puedan recordar con gracia sus días de estudiantes y los que todavía tienen que rendir exámenes pues a estudiar!!!
Palabras clave: estudiante, humor
Comentarios
Supongo que yo era uno de esos estudiantes que llegaban y pedían prestado el cuaderno de alguien con mejor letra en mi juventud. El juego de palabras estudiantes: estudiar-días-antes está buenísimo. No es algo apropiado, pero creo que todos alguna vez estudiamos a último momento. Pero es algo que no se debe hacer.
Añado a las clasificaciones, los estudiantes parásito. Ah, y los freaks, que eran esos con cara de loco que deambulaban por los pasillos de la facultad como si recién hubieran bajado de un platillo volador. ¡Cómo extraño a esos compañeros!jajajaa, que gracioso.. pero es la pura verdad :P
pero enserio q estudiar en la biblio no es muy bueno porque siempre se te acerca alguien y te habla de todo y nada y luego viene otro y otro.... y cuando se te acabo las 3 horas de puente q tenias, la cual querias aprovechar para estudiar un poco, apenas habias ojeado un par de hojas.