Era momento de escribir algo en la sección agradecimientos del documento final para la defensa de grado.
El "dar gracias" es una expresión tal personal que me incomodó bastante estar restringido al espacio que quedaba, unas generosas 16 líneas. Es que a veces soy bastante »´˝˜"❝'`expresivo`'❞"˝˜´« (tanto que aburro) .
Por eso decidí colocar acá, en mi espacio personal, una versión más completa sin recortes:
Agradecimientos a mi familia por el apoyo y la confianza en las distintas facetas de vida que convergen hoy en mi graduación. Los quiero mucho a todos.
Muchas gracias a mi esposa Casilda por su paciencia, su apoyo incondicional y su infinito amor, y a mi hija Ruth Kimberly por ser la contínua fuerza que me inspiró a seguir adelante.
Agradecimiento especial a mi Padre Jacinto, por haberse constituido en mi principal apoyo intelectual y económico. Gracias por tantos libros en casa, gracias por la música, el inglés y gracias por enseñarme a soñar.
Muchas gracias también a mi madre Eugenia, por su apoyo también incondicional en varios momentos importantes en mi vida, y por contínuamente preocuparse de que ponga los pies en la tierra.
Gracias también a mis hermanos Jonathan, Helen y Edith. Si tuviésemos que narrar nuestra historia conjunta, tal vez diríamos: "Las piedras que en su trayecto río abajo son golpeadas por este y entre sí, eventualmente terminan acostumbrándose, llegan a quererse, y desearían nunca llegar al mar por miedo a separarse". Creo que ninguno podría desear mejores aliados.
Mis compañeros de proyecto, Oscar y Ximena, me han ayudado más allá de lo que algún día pueda retribuírles, muchas gracias "con creces".
Muchas gracias también al personal de la Caja Petrolera de Salud Regional Cochabamba, quienes nos apoyaron con valiosos recursos para el desarrollo del presente proyecto.
Agradecimientos especiales también al personal académico de las Carreras de Informática y Sistemas, especialmente a los docentes que han influido en mi manera de pensar y hacer software. En orden cronológico: a la Lic. Maria Leticia Blanco Coca por las clases introductorias a la programación de quién aprendí a aplicar la elegancia a las tareas de programación y con quién tuve la oportunidad de experimentar la materia de Taller de Ingeniería de Software; al Lic. Nestor Avilés Ríos (Q.E.P.D.) en cuyas clases magistrales tuve la oportunidad de experimentar "el completo aprecio a la dificultad de un problema, y la modestia y elegancia en el uso de herramientas para su resolución"; al Lic. Luis Roberto Ágreda Corrales quién me sumergió a fondo en el "Fascinante Mundo Digital de la Computadora"; a la Lic. Rose Mary Salazar Anaya con quién inicié mis armas en el uso de Bases de Datos; al Ing. Johnny Herrera Acebey cuyos sólidos conocimientos en Sistemas Operativos y Redes de Computadoras continúan siendo un sólido sustento para el cada día; al Lic. Juan Marcelo Flores Solíz por la elaborada y refinada introducción al Modelamiento Orientado a Objetos; a la Lic. Corina Flores Villarroel por el apoyo académico que me permitió compartir parte de la memorable historia del Programa M.E.M.I. y me permitió también devolver a mi carrera parte de los conocimientos adquiridos; al Lic. Hernán Ustariz Vargas por la confianza y apoyo recibidos durante mi estancia en el Laboratorio de Desarrollo de Software (CIDAI) y más allá de ella; al Dr. Pablo R. Azero Alcócer por todos los profundos conocimientos compartidos acerca de la Programación Orientada a Objetos y su apoyo como tutor de este proyecto.
A mis compañeros de colegio y la universidad, repartidos en varios lugares de Bolivia y de varias generaciones, cuyo contacto ha influenciado mucho en convertirme en quien ahora soy. No alcanzaría el espacio para agradecerles a cada uno de ustedes y por ello me disculpo por no llenar este espacio con sus preciosos nombres. Ha sido un gran viaje, el cuál he tenido el privilegio de recorrerlo acompañado de ustedes, gracias por llenar mi vida.
Pondré un enlace a esta página en el documento, no estoy seguro si lo permitirán. Si es así, gracias.
En la vida nunca se logra agradecer lo suficiente. Gracias por leer esta entrada.
P.D.: Hay un apótrofe desbalanceado en el segundo párrafo, ¿lo notaste? Gracias por darte la molestia.
P.D.2: Gracias "mi querido Ajayu" y gracias a quienes lo mantienen vivo y vigente.



entre sus similares debido a las virtudes y bondades de su inherente genética.


